El grupo de Danzantes de San Ramón ha lanzado un llamamiento a la ciudadanía para incorporar nuevos miembros y garantizar la continuidad de la recuperada tradición vinculada al patrón de Barbastro y toda la diócesis. Así lo explicó Manuel Rodríguez en Mediodía COPE en el Alto Aragón, en la que destacó la necesidad de rejuvenecer y ampliar el grupo.
Actualmente, la media de edad de los danzantes es elevada, aunque el año pasado se logró formar un pequeño grupo de niños. “Nos gustaría que aumentara tanto la cantidad como la variedad de edades. Cualquiera puede sumarse, es un baile sencillo, agradable y asumible físicamente”, señaló Rodríguez, animando a personas de todas las edades a probar sin compromiso.
La recuperación de los Danzantes de San Ramón no ha sido fruto de la casualidad, sino del trabajo conjunto de músicos, investigadores y colectivos culturales que durante años recopilaron coplas, mudanzas, imágenes y referencias históricas. Entre las personas implicadas en este proceso se encuentran miembros de los Gaiteros de Barbastro, el grupo Tradiciones y diversos investigadores locales. Hace dos años, el proyecto tomó forma definitiva gracias al impulso de varias personas que decidieron convertir la investigación en una realidad viva.
Uno de los aspectos más destacados es la labor de formación, con ensayos regulares dirigidos por Pepi Jara, responsable de enseñar las mudanzas de forma desinteresada. Además, el grupo asume gran parte de los costes relacionados con trajes, palos y otros elementos necesarios para las danzas, contando también con el apoyo de asociaciones e instituciones.
Entre los objetivos para este año se encuentra la recuperación de nuevas danzas, como el baile de cintas, lo que implicará nuevos trajes y materiales, siempre intentando ser fieles a los modelos históricos. También continúan investigando elementos antiguos, como dagas y espadas que aparecen en fotografías de los años 50, y piden colaboración ciudadana por si alguien conserva piezas antiguas que puedan ser estudiadas y reproducidas.
Con la vista puesta en el próximo Año Jubilar de San Ramón, el grupo espera poder participar más activamente en los actos religiosos y procesiones, y sueña con poder danzar en el interior de la Catedral o formar parte de recorridos festivos similares a los que se realizan en otras ciudades durante las fiestas patronales.
Desde el grupo insisten en que la tradición solo se mantiene viva si hay relevo generacional. Por ello, se han repartido carteles en colegios y distintos puntos de la ciudad, invitando a niños, jóvenes y adultos a probar los ensayos. “Pueden venir un día, ver si les gusta y, si no, no pasa nada. Esto es algo bonito, que se disfruta mucho y que puede pasar de padres a hijos”, concluyó Rodríguez.
Los Danzantes de San Ramón recuerdan que mantener el folclore local es una forma de preservar la identidad cultural de Barbastro y animan a la ciudadanía a implicarse para que esta tradición no vuelva a desaparecer.
