Estos últimos días de marzo hemos asistido a la celebración del Pirineos Mountain film Festival que ha recalado en Barbastro de la mano del Ayuntamiento y con la colaboración de nuestro Club, Montañeros de Aragón de Barbastro, en algunas actividades.
Comenzó con la presentación de la exposición de fotos sobre aquella generación tan inolvidable como irrepetible, surgida entre los montañeros de Peña Guara que hollaron cimas de ocho mil metros durante un decenio y medio y que concluyó de manera tan brusca como fatídica con la tragedia del K2 en agosto de 1995.
Precisamente el pasado jueves 12 de marzo pudimos ver el dramático reportaje sobre esta pesadilla del K2 pudiendo ser testigos de las imágenes inéditas de aquella expedición y más concretamente de unos audios escalofriantes añadidos a los comentarios sinceros, valientes y libres de los familiares de las tres víctimas aragonesas de esta tragedia.
No hubo tregua en estos días, de manera que el viernes 13 se pudieron visionar los cortos seleccionados en el Festival, todos ellos de una calidad contrastada.
Lo que ocurrió el sábado 14 fue como alcanzar una cima pues por la mañana, muy cerca de la Oficina de Turismo, se inauguraba un nuevo sendero con vocación turística, en palabras del alcalde Fernando Torres, presente y acompañado de los concejales Silvia Ramírez y Javier Garcés.
Un grupito numeroso de barbastrenses, con mayoría de socios de MAB y de otros que sin serlo habían acudido al llamamiento del consistorio. Este sendero, llamado de la Acequia de San Marcos, discurre con perfecta señalización en ascenso mediante un recorrido circular por el camino Barraón, llegando a Cregenzán y pasando después por Burceat para regresar en un descenso que se acerca a la antigua acequia de San Marcos.
El Ayuntamiento, con la idea de hacer posible la excursión a todo tipo de participantes, previó un regreso desde Cregenzán en autobús y quien quisiera podría continuar a pie por la segunda mitad del sendero. La observación del Pirineo desde Cregenzán hubo de hacerse rebuscando las cimas entre brumas típicas de una situación meteorológica de norte en una mañana ventosa aunque soleada y con temperatura agradable.
Apenas llegados al hogar había que darse prisa porque en el Restaurante del Gran Hotel se había previsto una comida propuesta por la Mesa Redonda de Amigos del Vino en colaboración con la Bodega Pirineos, el club MAB y el Ayuntamiento tratando de hacer un maridaje entre los vinos de la Bodega catados en cada plato junto a un relato montañero de cuatro cimas emblemáticas.
La última cima fue la Peña Montañesa y su relato sirvió para homenajear en su 50 aniversario como Club a los relatores, representantes del Club Atlético Sobrarbe.
Ya solo quedaría para el domingo 15 una sesión de cine para niños con trasfondo montañero porque siempre hay que cuidar la cantera.
Sí amigos, somos orgullosos cuidadores de las joyas de nuestro patrimonio natural a la vez que fervientes defensores de su promoción. Como decía Javier Sazatornil vicepresidente de la Mesa de Amigos del Vino en su discurso del gran Hotel, los territorios que nos atañen se han denominado históricamente “Somontano de Sobrarbe”; como aquella cooperativa que fue germen de la Bodega Pirineos.
Esta es nuestra tierra y … ¡Qué orgullosos estamos de ella…!






