El Viernes de Dolores marca el despertar de la Hermandad del Santo Cristo de la Agonía y Nuestra Madre Dolorosa en Barbastro

Mariano Rodríguez, Hermano Mayor de la Hermandad y presidente de la Junta Coordinadora, repasa los hitos de una Semana Santa con novedades en el patrimonio y actos cargados de simbolismo.

La Semana Santa de Barbastro, declarada de Interés Turístico Nacional, abre hoy el programa de procesiones. Tras semanas de actos preliminares y el recogimiento de su septenario, la Hermandad del Santo Cristo de la Agonía y de Nuestra Madre Dolorosa cobra especial protagonismo este viernes, iniciando un ciclo que marcará el ritmo de la ciudad en los próximos días.

El plato fuerte de hoy es la Procesión de los Siete Dolores, que partirá a las 21:30 horas desde la Iglesia de los Escolapios. Mariano Rodríguez, Hermano Mayor de la cofradía, destaca la importancia de haber recuperado esta fecha litúrgica: «Es su día, el Viernes de Dolor es cuando la Virgen debe estar en la calle».

El recorrido, de carácter circular, tiene uno de sus puntos álgidos en el paso por los dos puentes de la ciudad, ofreciendo una estampa única. Además, se vivirá un momento de gran fraternidad en San Francisco, donde la Cofradía del Santo Sepulcro y Nuestra Señora de la Soledad saldrá al encuentro de la Virgen, reforzando los vínculos entre los cofrades barbastrenses.

La Hermandad del Santo Cristo de la Agonía no descansa. Al ser el año de su 25º aniversario, cada salida procesional tendrá un matiz especial. El Domingo de Ramos por la tarde, la procesión con el paso de «Las Tres Caídas» recorrerá las angostas calles del barrio del Entremuro. Como novedad, las lecturas de las caídas, acompañadas por la belleza de la jota aragonesa, serán realizadas por los tres presidentes que ha tenido la hermandad en su historia: Antonio Bistué, Toñi Hervás y Silvia Peropadre.

En esta edición, la hermandad ha hecho un esfuerzo especial por proteger su legado. Los fieles podrán contemplar la restauración del estandarte del Santo Cristo, una pieza clave del patrimonio de la cofradía que fue bendecida el pasado sábado y que lucirá en todo su esplendor por las calles de Barbastro.

Una calles que recibirán el Viernes Santo a la Procesión de las Siete Palabras, un despliegue humano impresionante (con una sección de instrumentos que supera los 100 integrantes) que regala un momento único, en el que la Virgen inclina la cabeza al encontrarse con su hijo en la Cruz en la Plaza Aragón.

Rodríguez subraya valor el trabajo «en la sombra», desde el cuidado de los mantos (la Virgen vestirá hoy su traje de luto, más austero) hasta el meticuloso adorno floral, donde el rojo para el Cristo y el blanco para la Virgen mantienen la tradición intacta.

Pese a la responsabilidad que conlleva dirigir la Junta Coordinadora, Mariano Rodríguez confiesa que sus momentos más personales siguen vinculados a la emoción a pie de calle: «El momento en que se abren las puertas de Escolapios en La Caída y el silencio absoluto de la Plaza del Mercado, solo roto por la campana y el golpe del mazo al levantar el Sepulcro, son mis dos momentos preferidos».

Barbastro ya está lista. La fe, el ruido de los tambores y el respeto ya mandan en las calles de la capital del Somontano.

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