Albalate mantiene vivas sus singulares tradiciones de Semana Santa: del Miserere en latín al rito de los niños

Dos personas se colocan a los lados del Santo Sepulcro y pasan a los niños nacidos en el último año tres veces por encima de la imagen, en un gesto de protección

La Semana Santa de Albalate destaca por conservar ritos únicos que mezclan la devoción religiosa con tradiciones ancestrales arraigadas en la comunidad. Ana Pons, vecina, catequista y cofrade de la Virgen del Pilar, ha compartido los detalles de estas celebraciones que, pese a su sencillez, atraen cada año a fieles y curiosos.

Uno de los pilares de la festividad es el canto del Miserere durante la procesión del Santo Entierro, el Viernes Santo a las 21:00 horas. Se trata de un canto a capela y en latín cuya melodía fue adaptada por antiguos vecinos tras presenciar un encuentro similar en la zona del Levante español. Aunque tradicionalmente ha sido interpretado por hombres, en años de menor participación las mujeres del pueblo se han sumado para «salvar» y mantener viva la tradición.

Al finalizar la procesión, tiene lugar uno de los actos más emotivos y singulares: el paso de los niños por encima del sepulcro. Dos personas se colocan a los lados del Santo Sepulcro y pasan a los niños nacidos en el último año tres veces por encima de la imagen, en una práctica que se realiza como un gesto de protección frente a enfermedades y males. Es un momento de gran reunión vecinal donde participan tanto familias residentes como descendientes del pueblo que viven en localidades como Fraga o Monzón.

La imaginería también juega un papel fundamental. El Santo Sepulcro es portado por los «quintos» del año, una tarea que históricamente se consideraba un acto de penitencia y que requería solicitud previa debido a la alta demanda. Por su parte, las «quintas» se encargan de llevar a la Virgen Dolorosa, una talla de la escuela de Olot destacada por su gran expresividad.

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