Elena Olivera, maestra de 36 años y con una amplia trayectoria en el asociacionismo local, ha asumido recientemente la concejalía de Fiestas del Ayuntamiento de Barbastro. Con apenas diez días en el cargo, Olivera afronta la responsabilidad de organizar los próximos festejos de San Ramón y las Fiestas de Septiembre, siguiendo la estela familiar de su padre, Luis Olivera, quien también ocupó este puesto en 2019.
Uno de los principales objetivos de la nueva concejala es devolver el protagonismo de las fiestas al corazón de la ciudad. Para ello, ya se trabaja con los técnicos municipales en la posibilidad de retornar el espacio de Interpeñas al aparcamiento del Moliné. Actualmente, el consistorio está a la espera de un informe de la Confederación Hidrográfica del Ebro para determinar qué zonas del parking son aptas y cuáles presentan riesgos de inundabilidad, pero confía en regresar a este espacio.
La concejala iniciará la próxima semana una ronda de reuniones con barrios y peñas para conocer sus inquietudes y líneas de trabajo, con el objetivo de revitalizar la cabalgata del 4 de septiembre y, especialmente, el Coso Blanco. Según apunta, la falta de voluntarios y de carrozas pone en riesgo estos eventos: «Si no hay carrozas, el Coso Blanco acabará muriendo, y es de mis cosas favoritas». En cualquier caso, Olivera se muestra ilusionada y abierta a recibir ideas de cualquier vecino o asociación. «Se trata de trabajar unidos; quiero que la gente se involucre conmigo para que todo salga lo mejor posible», concluye la nueva responsable de festejos
Pero con las fiestas menores de san Ramón a la vuelta de la esquina, Olivera también señala la dificultad de mantener tradiciones como las hogueras debido a las estrictas normativas actuales de incendios y seguridad. «La normativa nos tiene muy agarrados; hay cosas que antes se hacían pero que hoy suponen un peligro», explicó la concejala, comparando la situación con las restricciones que ya vivía en su etapa como responsable del Grupo Scout Pirene.
Asimismo, Olivera ha manifestado su deseo de revitalizar la romería del Pueyo el lunes de Pascua, una costumbre que considera que se está perdiendo entre los jóvenes de Barbastro en comparación con localidades vecinas como Berbegal. Su intención es proponer actividades que vuelvan a atraer a las familias y a la juventud.