Cáritas Barbastro impulsa el bienestar integral con su nuevo ciclo de talleres de salud y estimulación cognitiva

Las próximas sesiones, programadas para los días 13 y 20 de mayo, estarán centradas en la salud en la vida cotidiana
Cáritas Diocesana, a través de su delegación en Barbastro, ha puesto en marcha su ciclo anual de salud y bienestar, una iniciativa diseñada para fomentar el autocuidado y fortalecer los lazos comunitarios entre los ciudadanos. María Domper, representante de la entidad, junto a la docente Mamen Alastrué y varios alumnos, han presentado los diversos talleres que buscan no solo el aprendizaje práctico, sino también combatir la soledad y crear redes de apoyo social.
El programa de este año comenzó con un taller dedicado a la salud femenina y la menstruación, donde madres e hijas de diversas culturas compartieron un espacio para romper tabúes y conocer mejor el cuerpo femenino. Actualmente, la programación incluye sesiones de deporte todos los miércoles, de 10:00 a 11:00 horas, en los jardines de Cáritas situados en la Iglesia de San José.
Las próximas sesiones, programadas para los días 13 y 20 de mayo, estarán centradas en la salud en la vida cotidiana. Según explicó Mamen Alastrué, los participantes aprenderán a utilizar e interpretar dispositivos médicos comunes, como tensiómetros y termómetros, además de recibir formación práctica sobre el uso de la plataforma digital Salud Informa para la gestión de citas y análisis médicos.
Estimulación cognitiva y apoyo social
Más allá de la salud física, Cáritas mantiene desde hace cuatro años su curso de estimulación cognitiva, que se desarrolla de octubre a mayo. Este taller utiliza ejercicios de lenguaje, matemáticas, memoria y concentración para mantener la mente activa. Sin embargo, su valor principal reside en la socialización.
«El sector de población con el que trabajamos en muchas ocasiones sufre de soledad, ya sea por la edad o por circunstancias vitales», explicó Domper. Los talleres se convierten así en un grupo de apoyo vital para personas como María Georgescu, de Rumanía, quien destaca que Cáritas se ha convertido en su «segunda casa» y un apoyo fundamental frente a enfermedades graves como el cáncer.
Integración y nuevas oportunidades
El programa también atrae a personas que buscan un nuevo comienzo, como Lázaro Muñoz, un inmigrante colombiano de 73 años que encontró en estos espacios una vía para integrarse tras el impacto de la pandemia. Para los alumnos, la amabilidad y la cordialidad del equipo de Cáritas son claves para sentirse en un «punto de inicio» y motivados para seguir adelante.
Desde Cáritas Barbastro animan a cualquier persona que se encuentre en una situación de necesidad o soledad a participar en estos foros, donde la energía y la sabiduría de los participantes enriquecen tanto a los alumnos como a los formadores. El ciclo continuará en las próximas semanas, reafirmando el compromiso de la organización con la «cara femenina y acogedora» de la ayuda social

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