El presidente de la Cofradía del Santo Sepulcro y Nuestra Señora de la Soledad, Jorge Belloc, ha pasado por los micrófonos de COPE Alto Aragón para invitar a los oyentes a uno de los momentos más emotivos que se vivirán este Viernes Santo: el madrugador Vía Crucis de las 7:00 de la mañana.
«A las seis ya estamos todos en la iglesia de San Francisco preparando todo. Es una procesión singular; se me ponen los pelos de punta al ver a familias enteras, desde niños a abuelos, acompañándonos con un respeto y un silencio absoluto», explica Belloc.
La cofradía no solo abre la mañana del viernes, sino que cierra la Procesión General de la noche con uno de los momentos más solemnes de la ciudad: el encuentro entre el Sepulcro y la Virgen de la Soledad en la plaza. «Es el último adiós. El sonido de la campanilla y el silencio de la plaza en ese instante es una maravilla», relata el presidente.
Tras este acto, la Virgen de la Soledad emprende en solitario la Procesión del Silencio de regreso a San Francisco, cruzando el puente y la calle Argensola en un recogimiento que Belloc define como «el cierre con más significado» de la jornada.
Uno de los grandes atractivos de este año es el renovado interés por el Cristo yacente, que recientemente fue objeto de un análisis en Aragón Televisión por parte de expertos forenses y científicos. Belloc confiesa el «impacto» que supuso escuchar a los expertos:
«Científicos y escultores nos dicen que es una talla sensacional. Han analizado desde la posición del cuerpo hasta la sangre o la relajación muscular tras la muerte. Para nosotros tiene un valor sentimental inmenso, pero ahora también sabemos que es una joya escultórica».