La localidad somontanesa de Estadilla se ha visto gravemente afectada por la tormenta de granizo y viento de la madrugada de este sábado, que ha causado daños extraordinarios en cultivos, infraestructuras y propiedades privadas. A pesar de los estragos, la alcaldesa, Pilar Lleyda, ha destacado que no hay que lamentar daños personales, gracias a que el temporal se produjo de madrugada, y ha elogiado la «solidaridad vecinal» con la que el pueblo se ha volcado para hacer frente a la situación.
La alcaldesa de Estadilla ha descrito los daños en olivos, almendros, frutales o maíz, completamente destrozados, afirmando que las pérdidas de cosecha de este año, e incluso del próximo, serán totales en las zonas más afectadas.
Pero los daños materiales se extienden más allá del campo. El viento, que ha sido especialmente virulento en la localidad, ha arrancado tejados de explotaciones ganaderas y edificios municipales. La alcaldesa ha mencionado que la chapa del almacén municipal y las vigas fueron arrastradas hasta el campo de fútbol, y que el tejadillo de las gradas también ha sido arrancado. Además, edificios como el cine y el polideportivo han sufrido daños que han provocado goteras.
Lleida ha señalado que a nivel vecinal también se han reportado numerosos destrozos en vehículos y viviendas, con ventanas, persianas y tejas rotas. Hasta la noche del domingo, el ayuntamiento había registrado 132 incidencias y la cifra ha ido aumentado este lunes, hasta las 200.
El Ayuntamiento de Estadilla ha comenzado la labor de cuantificar los daños materiales para solicitar a las instituciones superiores la declaración de «zona extraordinariamente afectada por una inclemencia meteorológica». La alcaldesa ha señalado que este reconocimiento es crucial para que el pueblo pueda recibir las ayudas necesarias para paliar las cuantiosas pérdidas.
Ante la magnitud de los destrozos, los vecinos de Estadilla se organizaron de inmediato para ayudar. A las pocas horas de la tormenta, voluntarios con palas, escobas y maquinaria se movilizaron para despejar las calles y caminos que habían quedado cortados por árboles caídos y otros escombros.
La alcaldesa ha expresado su emoción y agradecimiento por la respuesta de los ciudadanos, que ayudaron a limpiar parques para que los niños pudieran jugar con seguridad, y a los trabajadores municipales que se coordinaron para priorizar la apertura de vías y la atención a las personas mayores que viven solas. «Hemos vivido lo peor aquí, pero también lo mejor de Estadilla», ha concluido Lleyda.