Tras la violenta tormenta de granizo y lluvia que sacudió Barbastro y otras localidades del Somontano en la madrugada del sábado, el Ayuntamiento de Barbastro ha habilitado una oficina de asistencia para ayudar a los damnificados. La oficina, que opera a través del servicio de atención al ciudadano, tiene como objetivo principal informar y orientar a los vecinos sobre cómo tramitar las reclamaciones por los daños sufridos.
El alcalde de Barbastro, Fernando Torres, ha explicado que la oficina servirá para que los ciudadanos «puedan por lo menos informarse o incluso hacer una instancia en la que pongan los daños que han sufrido». Esta recopilación de información permitirá al ayuntamiento documentar los estragos y, si fuera necesario, solicitar compensaciones extraordinarias a instancias superiores.
La oficina estará abierta al público el tiempo que sea necesario para atender a todos los afectados. Durante el primer día de funcionamiento, unas cuarenta personas han pasado por ella. Según datos provisionales facilitados por la Subdelegación del Gobierno se estima que en determinados puntos de la ciudad pueden haber llegado a caer hasta 30 litros por metro cuadrado.
Fernando Torres ha calificado la tormenta de «descomunal», algo que no se recordaba con tanta virulencia en la zona. «Las pelotas de ping pong» de granizo que cayeron, a veces sin ir acompañadas de agua, causaron estragos en el casco urbano. Aunque afortunadamente no se han reportado desgracias personales, sí ha habido múltiples afectaciones materiales:
El alcalde ha destacado la suerte de que la tormenta ocurriera de madrugada, ya que de haberse producido con gente en la calle, las consecuencias habrían sido «un desastre». En la misma línea, ha mencionado la solidaridad con las localidades vecinas, como Estadilla y Binéfar, que también han sufrido los efectos de un cambio climático que, según él, está provocando fenómenos meteorológicos «de manera más inesperada y con mucha violencia».